Proyecto DTEV

Enseñar y aprender tecnología en entornos virtuales.

El estudio de los materiales en Tecnología

Publicado por Luis González on 7 Junio 2007

Materiales distintosEl estudio y el conocimiento de los materiales es importante, creo yo, para un ciudadano común. En primer lugar porque somos todos consumidores y usuarios de productos artificiales y porque el conocimiento de las propiedades y características de los materiales nos permite elegir productos adecuados y usarlos de forma más segura y eficaz.

Las personas que se dedican a las técnicas tradicionales y, en especial, a las artesanías nobles, irradian un enorme respeto y conocimiento de sus materiales específicos. Esa comunión con el material se trasluce, incluso, en la personalidad y el carácter de quien las practica como profesión.

La tecnología y los oficios de la madera, por ejemplo, están impregnados por la naturaleza cálida y vegetal de ese material fabuloso; los oficios del metal requieren un carácter firme, capaz de comprender y dominar a ese material tenaz y noble al que hay que tratar con fuego y firmeza. Lo mismo puede decirse de la cerámica y el barro, o de la cantería y la piedra. En muchos casos, la técnica es indisociable del material.

Pero también nos interesan mucho los materiales porque, como tecnólogos, somos creadores de nuevos productos. Y especialmente cuando, con nuestros alumnos, tratamos de resolver problemas diseñando y construyendo cosas. Los materiales son el soporte físico de la invención. No se puede inventar en abstracto, en el vacío. Hay que conocer las propiedades y características de los materiales y, cuando inventamos, lo hacemos teniendo el material muy presente.

Las ideas, las fantasías de la imaginación deben adaptarse, para concretarse y ser viables, a la naturaleza y las exigencias de los materiales concretos. Los primeros fracasos, en nuestros juegos infantiles, son consecuencia de un desconocimiento de las propiedades de los materiales: la escasa coherencia de nuestros primeros diques de arena, la rigidez de aquel primer arco hecho con un palo y una cuerda. Pero ahora, del conocimiento de sus propiedades se derivan posibles aplicaciones y los criterios para un uso correcto de los productos fabricados con ellos. La elección de un material adecuado para fabricar un componente requiere conocer sus características y considerar otros criterios: facilidad de mecanización, coste, facilidad de mantenimiento, valor simbólico, etc.

Sin embargo, a la hora de seleccionar qué enseñamos acerca de los materiales conviene evitar un sesgo demasiado académico. Procuremos sortear la aburridísima argumentación taxonómica de los materiales y tratar de acercar a los alumnos, en el contexto de un proyecto, a la selección de los posibles materiales idóneos en función de sus características, propiedades y precio. Elegir un material entre los muchos disponibles es una cuestión interesante, equilibrar precio y prestaciones es un esfuerzo necesario, conjugar estética y propiedades puede dar lugar a interesantes discusiones. Pero hacer una clasificación de los plásticos termoestables o explicar el diagrama hierro carbono, son ejemplos de actividades académicas convencionales, es aburridísimo para un alumno de Secundaria.

Me llama poderosamente la atención el modo en que se distribuyen los contenidos relativos a los materiales en los currículos de las recientes reformas educativas. En mi opinión no tiene ningún sentido separarlos en madera (primer curso), metales (segundo curso) y plásticos (tercer curso). ¿Es que hay materiales intrínsecamente más fáciles y otros materiales difíciles? ¿Por qué un material de estructura y propiedades tan complejas (vivo, compuesto por células tubulares huecas, anisótropo como ninguno, etc.) como la madera se puede estudir en primer curso y otro, como los termoplásticos, de estructura y propiedades más simples debe estudiarse más tarde? ¿Porqué no aparecen nunca en los currículos los materiales modernos, del tipo sandwich, celulares y composites?

Es preferible que todos los materiales sean estudiados en ambos ciclos, en niveles de profundización progresiva, evitando aislarlos en grupos imaginarios de materiales por su supuesta dificultad. Es mejor que los alumnos los vayan conociendo y relacionando entre si, comparándolos. El énfasis debería ponerse en sus cualidades, de las que pueden deducirse su idoneidad para una aplicación: resistencia a los esfuerzos, comportamiento a la intemperie, impermeabilidad, comportamiento ante el calor, acabados posibles, etc.

Tratemos de que los alumnos de Secundaria tengan un conocimiento consistente acerca de las propiedades características de una gama amplia de materiales, en sus variedades comerciales más comunes. El conocimiento de su estructura molecular o de la variación de sus características como consecuencia de acciones externas, tales como los esfuerzos mecánicos o las variaciones de temperatura, sólo se estudiarán en casos excepcionales y en la medida imprescindible para comprender una característica esencial.

Para finalizar, voy a insistir en que la profundidad en el estudio de los materiales debería estar subordinada a un interés principal: la búsqueda de soluciones para la construcción de un objeto y las circunstancias en las que dicho objeto debe desempeñar su función, considerando una gama amplia de materiales y sus formas comercialmente disponibles (láminas, fibras, planchas, tejidos, compuestos, etc.), sus peculiaridades, algunos detalles interesantes sobre su composición, obtención, posibles tratamientos, impacto ambiental y coste.

4 comentarios a “El estudio de los materiales en Tecnología”

  1. María L Dice:

    Veamos el currículo de tecnología, en su versión “decreto de humanidades” o en su versión LOE, veamos también cualquier libro de texto de tecnología, de cualquier editorial. Todos coinciden en algo: el tratamiento que se le da a los materiales es una paliza insufrible que no hay quien la aguante.

    En mi opinión, los materiales en tecnología deben abordarse según los siguientes criterios:

    1- Visión global:

    No tiene sentido empezar en 1º con una clasificación exhaustiva de los tipos de madera, sin hablar de la existencia de los plásticos, los metales, las fibras, el vidrio, etc. Coincido contigo en el sinsentido de la separación que se realiza por cursos.
    Debería abordarse inicialmente el estudio de los materiales a parir de una visión global de los mismos, una clasificación general. Se trata de presentar algo que nos rodea, que tenemos delante de nuestras narices, que usamos y tocamos todos los días, pero que pasa totalmente desapercibido: los materiales. Cuántos materiales diferentes hay, por qué tantos y tan diversos, de dónde salen, cómo se fabrican, por qué esto se fabrica de este material y no de otro, …
    En la ESO el objetivo debe ser despertar en el alumnado la curiosidad y el interés por conocer el entorno artificial que nos rodea, y en el caso de los materiales, ofrecer una visión parcial o sesgada de los mismos no conduce a alcanzar ese objetivo, aparte de contribuir a desligar y fragmentar aún más el currículo de tecnología.

    2- Identificación:

    Propongo un ejercicio para el lector o lectora: observad lo que tenéis alrededor en estos momentos, olvidaos de la utilidad de los objetos y deteneos únicamente en los materiales de los que están formados. Observad cómo son, qué propiedades tienen, cómo han llegado hasta ahí. Podéis tiraros un buen rato con ello y no pararéis de contar. ¿Somos capaces de distinguir unos de otros? Nosotros igual identifiquemos una gran parte, pero ¿y nuestros alumnos y alumnas de ESO? Desde luego que si no ejercitamos con los objetos reales de nuestro alrededor y sólo miramos el libro sólo conseguiremos que identifiquen el papel y la tinta.
    Los materiales te piden una cosa: que los mires, y te lo piden a gritos. Lo malo es que apenas nos damos cuenta. Cuando observamos un objeto nos fijamos en su utilidad, en el mecanismo, en la forma, en su funcionamiento, en la estética global, … pero observar el material queda en un plano secundario, y no se lo merecen.
    Creo que es necesario enseñar a observar las cosas. Cuando somos niños observamos mucho, pero en la escuela perdemos esa afición y la sustituimos por tragar apuntes.

    3- Manipulación:

    Una pieza ya conformada te pedirá que la uses o que la mires, pero un material sin conformar lo que te pide es que hagas algo con él. Un tablero de madera te dice “córtame”, un alambre te dice “dóblame”, un tubo de bolígrafo bic te pide “quémame y estírame o pégame a otro boli”, … la verdad es que no entiendo cómo no nos dejamos llevar más por esas llamadas de auxilio. La manera más eficaz de conocer y distinguir los materiales y sus propiedades es trabajarlos. Dejemos el libro y manos a la obra.
    Tenemos un inconveniente: falta de herramientas, recursos y formación para el trabajo con materiales diversos en el taller, pero algo, aunque sea simple, siempre se puede hacer.

    Y con esto, por mí fuera la clasificación de los plásticos termoestables o explicar el diagrama hierro carbono.

  2. Luis González Dice:

    Di que si, Maria. Agradezco mucho tus aportaciones, brillantes y emotivas, con las que me siento identificado.

    El mundo de los materiales es realmente apasionante. Los materiales son el núcleo común que vincula el diseño creativo, los procesos industriales, la economía y la sostenibilidad de la civilización humana, entre otros aspectos importantes de nuestro trabajo.

    Del mismo modo que aprendí mucho de Bruno Munari sobre el proceso de diseño, encontré una mirada apasionada y lúcida en Ezio Manzini, un profesor de Diseño Industrial en el Politécnico de Milán. Están publicados en castellano varios de sus libros importantes: “La materia de la invención: materiales y proyectos” (en CEAC, magistral), “Artefactos (Celeste ediciones)” y “Ecología y democracia (Icaria)”. Si puedes pillar alguno de ellos estoy seguro que te gustarán.

    En cuanto a los recursos y la formación para trabajar con materiales tienes razón, resulta difícil convencer a quienes deciden en qué se invierte el poco dinero que se destina a educación. Las inversiones en materiales y equipamiento técnico diferencian a la formación “de cuello blanco” de la formación profesional. Y algunos dirán: ¡es lógico! ¿no?

  3. Andres Batista Dice:

    De: Andres Batista profesor de tecnología de la Universidad de Puerto Rico: Luis tu artículo lo considero bien relevante para el momento histórico en que vivimos. Todos en una u otra forma abordamos los materiales que a diario usamos con un nivel alto de inconsciencia. Los usamos sin un mayor analisis que su uso convencional. En la actualidad enseño un curso de Introducción al estudio de la tecnología y guio a mis estudiantes a la solución de problemas que a diario surgen en la cotidianeidad de la vida. El objetivo fundamental es como utilizar los materiales en forma tal que estos nos den el uso práctico que amerita evitando los desperdicios y reusando aquellos que ofrecen un nivel de durabilidad evidente. La finalidad es la reingeniería de aquellos que en una forma u otra tienen la posibilidad de ser transformados; la experiencia a sido extraordinaria. Te felicito por este artículo y solicito tu permiso para añadirlo como parte de la biografia anotada de mi curso.

  4. Luis González Dice:

    Agradezco sinceramente tus elogios. Por supuesto, puedes citar cualquier texto de este blog en tus publicaciones.

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