Proyecto DTEV

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Trabajo colaborativo con Google Docs

Publicado por Luis González en 2 Diciembre 2007

Logotipo de Google DocsGoogle ha puesto en nuestras manos una herramienta sorprendente: una suite de productividad que se ejecuta en su servidor y que permite el trabajo simultáneo de un grupo de colaboradores. Las ventajas que tiene este servicio y sus aplicaciones didácticas son evidentes. El centro educativo no tiene que comprar licencias de software, no hay que instalar y mantener aplicaciones en los ordenadores escolares, los alumnos utilizan en sus casas las mismas aplicaciones que en el centro, las aplicaciones están permanentemente actualizadas y los alumnos colaboran en la elaboración de un único documento.

Un vistazo histórico a las suites de productividad

Las suites de productividad son el producto estrella de la industria del software. Lo han sido desde que se generalizó el uso del ordenador personal. Al principio fueron aplicaciones que se vendían por separado: procesadores de textos como Easy Writer, Abi Word o Wordperfect, por ejemplo, para crear y editar documentos de texto; hojas de cálculo como VisiCalc, TurboCalc, Borland Quattro o Lotus 1-2-3, para hacer cálculos repetitivos de forma automática y las bases de datos como dBase o dBase III para manejar y consultar grandes lotes de datos relacionados entre si.

Pero enseguida quedó claro que a las empresas, ya fueran pequeñas o grandes, y a los usuarios particulares les interesaba el lote completo. Ese fue el caballo de batalla de Microsoft, que triunfó vendiendo la suite Works desde sus primeras versiones para MS-DOS y con MS-Office, que sigue siendo el producto que le proporciona la mayor parte de sus ingresos. Otra suites, como la Lotus Smartsuite de IBM o la Wordperfect Suite, que cambió varias veces de manos, de WordPerfect Corporation a Novell y luego a Corel, no tuvieron tanto éxito en el mercado, en buena medida a causa de las descaradas prácticas comerciales de Microsoft que disfruta de una posición dominante en el mercado de la informática personal.

Microsoft ha mantenido múltiples batallas judiciales emprendidas por el gobierno norteamericano, la comunidad Europea y muchas empresas de software, como consecuencia de sus acciones contra la competencia pero, a pesar de haber perdido buena parte de esas querellas y de haber pagado importantes multas económicas, sigue disfrutando de una posición de privilegio.

La tibia resolución a favor de Sun Microsystem, en la batalla judicial que libró contra Microsoft por abuso de posición dominante, les decidió a liberar el código de una suite de oficina llamada Star Office y entregarlo a la comunidad de desarrolladores de software de código abierto, que empezaben a crecer como setas en la Red. La suite Star Office pasó a llamarse Open Office con el código abierto, una suite que no ha dejado de crecer y acumular funcionalidades y que hoy es mejor que la suite de Microsoft. IBM se ha sumado recientemente a esta causa y ha liberado el código de su suite Lotus para distribuir una suite de código abierto conocida con el nombre de Lotus Simphony.

La apuesta de Google

Ahora entra en escena Google Docs, interpretando al pie de la letra la consigna de Scott McNealy el presidente de Sun Microsystems que afirma que “la red es el ordenador”, y pone en red una suite de productividad que puede utilizarse desde un cliente web cualquiera.

Google Docs es una suite gratuita, que sólo requiere tener una identidad gmail, es decir, estar registrado como usuario de su servicio de correo web gmail, para usarla. De momento está compuesta por tres aplicaciones: procesador de textos, hoja de cálculo y presentaciones. Es una suite moderna, funciona bien y tiene las funciones principales que se pueden pedir las aplicaciones de productividad.

Pero lo original de Google Docs, además de su funcionamiento en red, es que está diseñado para el trabajo colaborativo. Se entenderá mejor con un ejemplo: imaginemos que escribo un nuevo documento de texto en Google Docs. Sólo he tenido que ir con mi navegador web a la página de Google Docs y ponerme a escribir un nuevo documento. Lo puedo formatear como en cualquier otro procesador de textos, guardarlo en mi disco duro, convertirlo a otros formatos o imprimirlo. Pero puedo invitar también a otra persona o personas para que accedan al documento asignándole uno de estos roles: observador (si sólo quiero que pueda leerlo) o colaborador, si quiero que pueda modificarlo o participar en su escritura.

Aplicaciones didácticas

Es obvio que esta es una herramienta poderosísima que facilita el trabajo en grupo. Un equipo de alumnos puede elaborar documentos de forma colectiva, con la ventaja añadida para el profesor de que queda registrado el historial de la creación y edición del documento de cada colaborador, lo que facilita enormemente la valoración del trabajo individual en el equipo. Los alumnos pueden trabajar desde su casa: no es necesario estar en una sesión presencial en el aula de Informática del centro. El trabajo colectivo en un entorno abierto a otras personas acrecienta el estímulo para “hacerlo bien” porque los ojos de sus iguales están observando.

Para los centros educativos hay ventajas añadidas: no es necesario comprar licencias propietarias de software e instalarlas en cada ordenador, configurarlas una a una y mantenerlas actualizadas. Basta con que cada ordenador esté conectado a Internet.

En Tecnología hay muchas actividades y trabajos en grupo que pueden llevarse a cabo con Google Docs: trabajos de investigación, documentación de proyectos, volcado de un trabajo de webquest, etc. Tratemos de sacarle partido.

2 comentarios a “Trabajo colaborativo con Google Docs”

  1. Fran Dice:

    Hola Luís. Está muy interesante este artículo, nosotros en parte lo hemos puesto en práctica con alumnos pero utilizando el pages creator http://franagar.googlepages.com/tecnologiaimediambient

    ¿tienes alguna unidad didáctica o práctica en la que utilices el google docs de forma colaborativa? ¿podrían trabajar varios alumnos a la vez en el mismo documento?. Justamente ahora estamos viendo procesador de textos y hoja de calculo en openoffice pero creo que esta opción es aún más completa.

    Saludos

  2. Luis González Dice:

    No he preparado una unidad didáctica para el aprendizaje específico de Google Docs. No creo que sea necesario.

    La propuesta que les he hecho es que redactasen la memoria de evaluación de un proyecto utilizando Google Docs.
    Cada equipo de diseño, compuesto por cuatro alumnos, llevó adelante su propio proyecto de diseño y construcción para resolver un problema planteado por mi. Una vez construido el objeto y probado en el uso diario, la evaluación la redactaron con Google Docs, trabajando a su ritmo.

    Si, los cuatro alumnos de un equipo pudieron trabajar simultáneamente en el mismo documento. Google Docs tiene la ventaja de que conserva el historial de edición del documento: quién ha escrito algo, cuándo lo ha escrito, qué ha tachado, qué ha añadido, etc.

    El error que cometí fue darles demasiado tiempo para redactarlo. La consecuencia es que en un documento de media página se han registrado hasta 150 entradas de alguno de los cuatro miembros del equipo, algunas veces sólo para mirar y salir. El historial de Google Docs no da estadísticas acumulativas del trabajo de cada miembro del equipo.

    Un saludo

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